domingo, 2 de octubre de 2011

Prevencion en boca de todos

Es posible reducir simultáneamente la carga de enfermedades bucodentales y la de otras enfermedades crónicas si se abordan los factores de riesgo comunes, como el consumo de tabaco y las dietas malsanas:

La reducción de la ingesta de azúcares y una alimentación bien equilibrada previenen la caries dental y la pérdida prematura de dientes.
Dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol disminuyen el riesgo de cánceres de la cavidad bucal, periodontopatías y pérdida de dientes.
El consumo de frutas y verduras protege contra el cáncer de la cavidad bucal.
El uso de equipos eficaces de protección en la práctica de deportes y el uso de vehículos automóviles reduce las lesiones faciales.
Las caries dentales pueden prevenirse manteniendo de forma constante una alta concentración de fluoruro en la cavidad bucal. Ello puede conseguirse mediante la fluoración del agua de bebida, la sal, la leche, los colutorios o la pasta dentífrica, o bien mediante la aplicación de fluoruros por profesionales. La exposición a largo plazo a niveles óptimos de fluoruros reduce el número de caries tanto en los niños como en los adultos.

Usando esas estrategias de prevención se pueden evitar tratamientos dentales muy onerosos.

LA PREVENCIÓN INTEGRADA DE LAS ENFERMEDADES BUCODENTALES Y LA PROMOCIÓN DE LA SALUD
La eficacia de las soluciones de salud pública contra las enfermedades bucodentales es máxima cuando se integran con otras enfermedades crónicas y con los programas nacionales de salud pública. Las actividades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) abarcan la promoción, la prevención y el tratamiento:

La promoción de un enfoque basado en los factores de riesgo comunes para prevenir simultáneamente las enfermedades bucodentales y otras enfermedades crónicas;
Los programas de fluoración para mejorar el acceso a los fluoruros en los países de bajos ingresos; y
El apoyo técnico a los países que están integrando la salud bucodental en sus sistemas de salud pública.

Eliminando la placa dental
Para prevenir las caries, necesitas eliminar la placa dental, la capa transparente de bacteria que recubre los dientes.
La mejor manera de hacer esto es cepillándote los dientes dos veces al día y utilizando el hilo dental como mínimo una vez al día.
Cepillarse los dientes también estimula a las encías, lo cual ayuda a mantenerlas saludables previniendo enfermedades.
Cepillarse los dientes y utilizar el hilo dental son los pasos más importantes que puedes tomar para mantener tus dientes y tus encías sanos.
Los dentífricos o pasta dental contienen abrasivos, detergentes y agentes espumantes. El flúor, el ingrediente activo más común en los dentífricos, es el elemento que previene la caries. Por ello, debes de asegurarte que tu dentífrico contenga flúor.

Aproximadamente una de cada diez personas tiene tendencia a acumular sarro rápidamente. El sarro es una placa endurecida más nociva y más difícil de eliminar.
Utilizar dentífricos y enjuagues bucales que combaten el sarro, así como dedicar algunos minutos adicionales para cepillarte los dientes cerca de las glándulas salivales (la parte interior de los dientes delanteros de la mandíbula inferior y la parte exterior de los dientes ubicados al fondo de la mandíbula superior), puede que retrase el desarrollo del sarro.

Si tu dentadura es sensible al calor, al frío y a la presión, puede que quieras comprar un dentífrico para dientes sensibles. Pero puede que necesites hablar con tu dentista sobre tu sensibilidad dental porque puede que indique un problema más serio -una caries o un nervio inflamado (irritado).

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